Viaje a Lisboa con rastravel.com y aproveche nuestras ofertas. LISBOA La antigua capital marítima de los descubrimientos portugueses ha sabido crecer sin merma de su encanto tradicional. LISBOA. Capital. de Portugal y del dist. de su nombre, importante concentración urbana, con 1851063 h en la Grande Lisboa, de los que 677790 corresponden a la ciudad propiamente dicha (1991). Internacionalmente, Lisboa disfruta de una favorable situación: encrucijada entre Europa, África y América, avanzada del continente europeo en el océano Atlántico y, como ha dicho el geógrafo portugués Orlando Ribeiro, «última ciudad mediterránea a orillas del océano». Con respecto a otras ciudades portuguesas Lisboa presenta también considerables ventajas en el plano nacional:
está situada en la depresión del Tajo, que se abre entre las altas mesetas septentrionales y las suaves penillanuras del mediodía, lo que, unido a la accesibilidad de su hinterland, la coloca a Lisboa en inmejorables condiciones para ejercer sus funciones centralizadoras de gran capital. El emplazamiento de Lisboa reúne también buenas condiciones para la realización de sus funciones urbanas: se levanta en la margen N del estuario del Tajo, que forma al E un verdadero mar interior, de gran profundidad. Hacia el interior, una serie de colinas bordean la ribera; en una de ellas se levantó el núcleo primitivo de la ciudad de Lisboa, debido a sus magníficas condiciones defensivas. Este emplazamiento de Lisboa no ha variado en el transcurso de los siglos, aunque sí ha sido desbordado por el constante progreso de la ciudad de Lisboa.
Morfología urbana. La ciudad de Lisboa ha crecido en torno a dos ejes fundamentales: hacia el N la avenida de la Libertad y sus prolongaciones; hacia el E y O las riberas del Tajo. Los dos ejes de crecimiento confluyen en un Barrio Central, comprendido entre las plazas de Pedro IV y del Comercio. Esta zona es el núcleo comercial y cívico donde se concentra gran parte de la actividad de Lisboa. Sus calles son amplias y rectas; sus plazas, espaciosas y rodeadas de modernos edificios. La plaza de Pedro IV es de bello trazado, tiene cuidados jardines y en ella se levanta el Teatro Nacional de Doña María II; en su centro está el monumento a Pedro IV, de 28 m de altura. Una serie de anchas y bien pavimentadas avenidas unen esta plaza con la del Comercio, que se extiende al borde del río y se construyó después del terremoto de 1755; por el equilibrio de sus líneas y por la majestuosidad de los edificios de Lisboa que la encuadran está considerada como una de las más bellas de Lisboa. En su centro se levanta una estatua ecuestre de José I; a ambos lados están los Ministerios y al N el Palácio do Concelho. En el Barrio Central hay también otros edificios y monumentos notables en Lisboa: la Iglesia Catedral, construida en estilo románico a mediados del s. XII, pero con adiciones góticas y de otros estilos; el Gobierno Civil, el Teatro Nacional de San Carlos y las iglesias de Silo Domingos y del Carmo.
Al E del núcleo anterior hay algunos de los más típicos barrios de Lisboa. De las riberas del Tajo a las colinas se extiende el pintoresco barrio de Alfama, de calles estrechas y tortuosas, con importantes vestigios de otras épocas (torre romana y restos de la Judería del s. xv), habitado por marineros, pescadores y comerciantes, que ponen una nota más de colorido con sus heterogéneos bazares. Al N de Alfama se encuentra el castillo de San Jorge, situado donde se levantaba el Oppidum, origen de la ciudad de Lisboa, fortificado después por romanos, visigodos y musulmanes; fue restaurado en 1938 y tiene el aspecto de una ciudadela medieval cercada de murallas; un cuidado jardín rodea a esas murallas, desde las que se divisa uno de los más bellos panoramas de la ciudad de Lisboa y del estuario. Al occidente de esta zona se encuentran algunas notables iglesias: Da Graca, construida en el s. XIII, pero restaurada después de 1755, de estilo renacentista en su mayoría; Silo Vicente de Fora, de estilo renacentista, con hermosos mosaicos y panteón de la casa de Braganca,
Al occidente del Barrio Central, la ciudad de Lisboa se ha desarrollado principalmente a lo largo del río, donde se alinean los muelles más importantes, como el de Alcántara. Paralela al Tajo, y desde la plaza del Duque da Terceira, transcurre
la extensa avenida Vinte e Quatro de Julho, que se continúa por la de India. Cerca de esta gran avenida se encuentran el Museo de Arte Antiguo, uno de los más completos de Europa (pintura, cerámica, orfebrería y tapicería); la Torre de Belém, fortaleza construida en el s. XVI y bello ejemplar del estilo manuelino; el monasterio de los Jerónimos, del mismo estilo que la anterior, y el Museo Nacional de los Coches. Entre el río y la avenida Duarte Pacheco hay diversas plazas y monumentos: palacio de la Asamblea Nacional, palacio de las Necessidades y la magnífica basílica de la Estréla, en la plaza homónima, construida a finales del s. XVIII en estilo neoclásico, desde cuya cima se divisa una bella perspectiva. En el límite de este barrio con el Central se levanta el Barrio Alto, cuyo origen se remonta al s. XVI y en el que existen varios palacios desmantelados y numerosos templos como el de los Ingleshinos y la Capela das Mercés, donde estuvieron los restos del marqués de Pombal.
Hacia el N, de Lisboa a partir de la plaza de Pedro IV, se extiende la parte más amplia y moderna de Lisboa. En dicha plaza nace la amplia avenida de la Libertad, que termina en la plaza del Marqués de Pomba!, donde empieza el parque de Eduardo VII, que posee lagos, alamedas, pérgolas y un magnífico invernadero en el que crecen las plantas más exóticas. De la plaza del Marqués de Pombal parten una serie de grandes avenidas: Fontes Pereira de Melo, que se continúa por la de la República; próxima a ella, la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, construida en 1938 y uno de los ejemplares más bellos de la moderna arquitectura religiosa portuguesa; António Augusto de Aguiar, que deriva de la anterior y se continúa por la carretera de Bemfica, en la que se encuentra el Zoológico; Duarte Pacheco, que se prolonga por la autopista de Lisboa-Cascais y que conduce al Estadio Nacional. Del Barrio Central arranca hacia el N la avenida Almirante Reis, otro de los grandes ejes de tráfico urbanode Lisboa, que conduce al aeropuerto de Portela de Sacavém.
Hacia la periferia de Lisboa las construcciones urbanas pierden densidad y aparecen lujosos chalés residenciales, estadios, hipódromos y frondosos parques. Esto es particularmente perceptible al O, donde destacan la Tapada da Ajuda y el vasto parque forestal del Monsanto, en el que sobresale el mirador de Montes Claros, desde el que se divisa una hermosa vista de la ciudad de Lisboa y el estuario.
Funciones urbanas. Lisboa es una gran metrópoli de funciones múltiples: centro comercial, núcleo industrial, encrucijada de comunicaciones, puerto pesquero y cabeza directriz de la vida portuguesa en todos los órdenes (administrativo, financiero e intelectual). A estas funciones hay que añadir otras como el turismo.
Lisboa es ante todo un gran puerto comercial, que concentra la gran mayoría del comercio portugués. Recibe la mayor parte de las importaciones para el abastecimiento nacional: carbón, petróleo, maquinaria, café, cacao, plátanos y azúcar. Una parte de estas mercancías son redistribuidas a otros puertos de Portugal. Al mismo tiempo Lisboa es un gran puerto exportador de productos portugueses: vinos. aceites, manufacturas de corcho y otros diversos artículos. Al igual que ocurre en la importación, Lisboa exporta los productos que concentra de otros puertos portugueses.
Gran parte de la industria de Portugal se concentra en Lisboa y en su región urbana. La ciudad de Lisboa tiene principalmente industrias de consumo: vestidos, productos alimenticios) farmacéuticos, textiles, hilaturas de yute, vidrio, refinación de petróleo, electrónica, etc. La mayoría de la industria pesada se agrupa en la otra Bandade Lisboa, donde se alinean una serie de núcleos urbanos que pueden considerarse como prolongación lisboeta al otro lado del estuario: Barreiro. Seixal, Almada y otros menos importantes Lisboa es un gran centro pesquero, con gran flota bacaladera. Aneja a esta actividad funciona una importante industria conservera.
Una serie de circunstancias han hecho de Lisboa la capital turística por excelencia de Portugal: la suavidad de su clima; proximidad de la «Costa do Sol», constituida por una serie de playas orientadas a una clientela cosmopolita (Estoril, Carcavelos, Parede y Cascais); buenas comunicaciones y magníficos hoteles; belleza de sus monumentos y pintoresquismo de la vida popular. Como consecuencia, Lisboa es importante centro de atracción internacional.
Finalmente, Lisboa es el centro motor de la vida portuguesa. Es la capital política: residencia del gobierno y de los más altos poderes de la nación, sede del patriarcado y capital del distrito de su nombre. En el plano intelectual disputa la primacía a Coimbra con la Universidad de Lisboa, fundada en 1290 la Politécnica, creada en 1930, y otras varias más establecidas en el último cuarto del s. XX; los museos más completos de la nación (Nacional de Arte Antíga, Nacional de Arte Contemporánea, Arqueológico, Etnológico. Historia Natural y otros); prestigiosas bibliotecas (Nacional, Municipal Central y de la Académia das Ciencias) e importantes archivos (Nacional da Torre do Tombo e Histórico Ultramarino); numerosos organismos intelectuales y artísticos (Acadérnía Nacional de Belas Artes, Académia das Ciencias, Sociedade de Geografia y varias más). Lisboa es también la capital financiera de la nación, donde residen los centros sociales de las empresas más potentes del país y donde tienen su sede los grandes bancos nacionales.
La influencia de Lisboa, ejercida a través de su red de comunicaciones, absorbe cada vez más la vida de las poblaciones satélites antes mencionadas. Por otra parte, en la capital confluye la red ferroviaria portuguesa, más los trenes
internacionales. Asimismo Lisboa es el punto kilométrico cero de las carreteras principales de Portugal; además, por la ribera del Tajo, la más larga autopista lusitana conduce hasta Vila Franca de Xira (NE, 32 km), Oporto, Braga y la frontera norte. Para el transporte urbano de viajeros, hay numerosas líneas de autobuses y tranvías; en los años 60 se construyó el primer tramo del metro lisboeta. Pero la más espectacular realización en el capítulo de las comunicaciones es la del airoso puente de carretera y de ferrocarril que, por primera vez en la historia, une ambas márgenes del estuario; inaugurado en 1966, llevó inicialmente el nombre de «Ponte Salazar», pero en 1974 se le cambió por el de «Ponte 25 de Abril» para perpetuar la revolución abrileña que en este año abrió la vía a la democracia en Portugal. El aeropuerto internacional, Portela de Sacavem, se halla a menos de 10 km al N-NE.
Evolución histórica. En la historia de Lisboa se pueden distinguir tres etapas: la ciudad fortificada, la capital del imperio colonial y la metrópoli de funciones múltiples. El origen de Lisboa es incierto y se atribuye generalmente a los fenicios. Los historiadores romanos citan a Olisipo (nombre derivado de Alis Ubbo, equivalente a ensenada amena) como una de las ciudades fortificadas de los lusitanos. Conquistada por los romanos el 205 a. de J.c., fue Madrid, pasando por Badaioz, que la uniría a los grandes ferrocarriles europeos. En los comienzos del s. xx Lisboa sufrió considerables daños en varios disturbios políticos, especialmente en los bombardeos de octubre de 1910. En agosto de 1988 un voraz incendio destruyó buena parte del centro histórico y comercial del popular Chiado en Lisboa; la reconstrucción posterior, muy lograda, quedó prácticamente culminada para los actos de todo tipo que se celebraron en Lisboa en 1994 con motivo de ostentar ese año la Capitalidad Europea de Cultura. Asimismo, una renovación urbana importante tuvo lugar en Lisboa en los años siguientes, con vista a la Expo 98, la última exposición universal del siglo xx (1998) incluida la construcción de un segundo puente sobre el río Tajo.
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