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Viajes a Cuba, ofertas Cuba

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Viaje a Varadero con rastravel.com y aproveche nuestras ofertas. Varadeo (Cuba) Localizada en el punto más septentrional de la isla de Cuba, la playa de Varadero se extiende a lo largo de la estrecha Península de Hicacos. El mundialmente famoso balneario de Varadero, localizado en la occidental provincia cubana de Matanzas, es una de las playas más bellas y famosas de Cuba, así como principal destino turístico de sol y playa. Atractivos naturales Varadero como las cuevas, cayos vírgenes y aguas cristalinas, se complementan con una amplia
infraestructura. Los fondos marinos de Varadero poseen más de 40 tipos de corales,
Varadero
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Viaje a La Habana con nuestras impresionantes ofertas. LA HABANA. Provincia. de Cuba, la segunda más occidental del país,; la capital radica fuera de su territorio, en la ciudad de La Habana. la cual constituye administrativamente una provincia distinta desde 1975. Está bañada al N por el golfo de México y al S por el golfo caribeño de Batabanó; en el primero desemboca el río Almendares (52 km de curso) y en el segundo el río Mayabeque (55 km). La parte N de la provincia está accidentada por algunas colinas que la acción erosiva ha limado y que llegan a alcanzar alturas de hasta 321 m (loma del Grillo). En el extremo occidental se halla el extenso lago Ariguanabo, zona turistica. A lo largo del litoral se extiende una serie de playas muy concurridas por el turismo: Baracoa, Santa Fe y Jaimanitas al O de la capital, y Tarará, Santa María, Boca Ciega y Guanabo al E de la metrópoli. La mitad N de La Habana se encuentra salpicada de huertas que abastecen a la capital de frutas, hortalizas
Ciudad de la habana
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CUBA
Viaje a Cuba con rastravel.com y aproveche nuestras ofertas. CUBA La «Perla de las Antillas», destacada en el mundo como productora de azúcar y tabaco. CUBA. República insular de la parte central de América. Con sus archipiélagos adyacentes, ocupa casi la mitad de la superficie emergida de las Antillas. Bautizada como Juana por Cristóbal Colón en su primer viaje, conocida como la Gran Antilla, la Perla de las Antillas y con otros calificativos que no son sino expresiones o categorías para ensalzar su belleza, riqueza y valor estratégico, Cuba (nombre indígena derivado de ceiba) se halla situada en el sector occidental del arco de las Antillas, como auténtica llave entre los dos sub continentes americanos. La figura de Cuba alargada y arqueada, como un caimán, en sentido NO-SE (19° 49 -23° 17 lat. N, y 74° 7-84° 57 long. O), le permite aproximarse a numerosos territorios circundan tes, de los que está separada por estrechos pasillos marinos: por el E, el paso de los Vientos o de Maisí (77 km) la separa de Haití; por el O y NO, Cuba es la llave de penetración del mar Caribe y el océano Atlántico en el golfo de México (el canal de Yucatán, de 210 km, la separa de México, y el estrecho de Florida, de 198 km, lo hace de Estados Unidos); por el N, el canal Viejo de Bahamas (155 km) la aísla de esas islas; y por el S, el paso de Colón (140 km) la separa de Jamaica. La extensión de la república de Cuba es de 110922 km, comparativamente como la suma de las regiones españolas de Andalucía y Comunidad Valenciana. De esa extensión, la isla de Cuba propiamente dicha ocupa 105007 km, y el resto corresponde a la isla de Juventud o de Pinos (2199 krn-) y a los archipiélagos y cayos que la rodean (más de 1600, con 3716 km2 en total), de entre los que destacan los de los Colorados, Sabana y Camagüey. al N; y los Canarreos y los Jardines de la Reina, al S. Su longitud, desde la punta de Quemados (S) al cabo San Antonio (N), es de unos 1250 km, y contrasta con su anchura, que alcanza su máximo entre las costas meridional y septentrional entre Portillo y Nuevitas, con 145 km, y su mínimo próximo a La Habana, entre la costa de Batabanó y la bahía de Mariel, con 32 km. La población predominante es blanca, y el castellano o español, la lengua oficial.  Cuba cuenta con casi once millones de habitantes. con una densidad de casi 100 h.km. La capital  de Cuba es La Habana.
CUBA - GEOGRAFÍA FÍSICA El relieve cubano, como el de Centroamérica y el arco antillano, tiene su origen en el contacto de dos placas tectónícas, atlántica una y pacífica la otra. El choque da lugar a la formación de fosas marinas y relieves volcánicos. En lo que a Cuba se refiere, destaca la llamada en la terminología local Hoya Bartlett (con profundidades de 7119 y 7238 m, en las fosas de Caimán y Oriente), al S de la isla. El archipiélago de Cuba, con relieves como la sierra Maestra y cayos y arrecifes de coral, es una síntesis física de todas las Antillas. Sobre un zócalo antiguo de rocas rígidas y resistentes actuaron las primeras fuerzas tectónícas, produciendo fallas y fisuras por donde fluía el magma en forma volcánica. Las eras secundaria y terciaria rellenaron La Isla de Cuba de materiales calizos y volcánicos a partir del NO. Sobre este sustrato se elevaron pliegues. y se produjeron hundimientos de N a S de la isla de Cuba. 
Relieve y costas de Cuba. A pesar de tratarse de una isla eminentemente llana, de tal forma que la altitud media de 300 m sobre el nivel del mar cubre más de dos tercios de la superficie insular, cabe imaginar a Cuba atravesada por una columna vertebral de NO a SE, interrumpida en algunas vértebras y destacada por tres prominencias. La primera, al NO, es la cordillera de Guaniguanico, en la provincia. de Pinar del Río. Partiendo de la ensenada de Guadíana, en el golfo de Guanahacabíbes, se extiende a lo largo de unos 180 km. Más que sus alturas (Pan de Guajaibón, 692 m), lo que destaca son las formas que adquieren éstas: mogotes o panes de vertientes escarpadas y estriadas, diseminados en un amplio valle; masas calizas entre restos de un relieve calcáreo de grutas, simas y manantiales. Son las sierras de los Órganos y del Rosario, y el valle de Viñales, emblemas paisajísticos del área tabaquera de Cuba. La segunda de aquellas prominencias se encuentra en el sector central de la isla,
CUBA. Alineaciones orientales de Sierra Maestra, junto a Santiago de Cuba. donde se elevan las alturas de Santa Clara al N y el macizo de Escambray (también llamado Guamuhaya) al S. Forman un conjunto delimitado por las ciudades de Santa
Clara, Ciego de Ávila, Cíenfuegos y Sancti Spíritus, y elevado hasta 1159 m en el pico San Juan, en las alturas de Trinidad. La tercera prominencia es el conjunto alineado de E a O en el sector más meridional de la isla de Cuba, desde la punta de Maisí y el amplio macizo de Baracoa hasta la cuña meridional de la sierra Maestra, con final en el cabo Cruz, surcado al N por la depresión de los ríos Cauto y Salado. Es este sector meridional el de mayor complejidad orográfica, en el que lo intrincado de picos y valles produce a la vez belleza inimaginable y aislamiento, roto sólo a través de valles fluviales y fisuras tectónicas. En torno a Baracoa se levantan las sierras de Nipe, el Cristal, las cuchillas de Moa y de Toa, y la del Purial, con más de 1200 m. La llanura del río Guantánamo separa a este macizo de la sierra Maestra, que se prolonga hasta el final del golfo de Guacanayabo. La fricción de placas se manifiesta aquí, por una parte, en desniveles de más de 9000 m entre las máximas alturas de la cordillera (pico Turquino, 1972 m) y las máximas profundidades marinas (fosa de Oriente, 7238 m), situadas a apenas 30 km de distancia; y por otra, en una acreditada sismicidad que ha dañado la ciudad de Santiago de Cuba en varias ocasiones desde el s. XVI hasta 1932. Se puede distinguir, dentro de Sierra Maestra, dos unidades a uno y otro lado de Santiago: al O, la sierra de Turquino, elevada y abrupta, extendida hasta la bahía de Santiago, en la sierra del Cobre, a lo largo de unos 200 km y con final en la sierra de Boniato, de mucho menor altitud (menos de 500 m), cerrando por el NO la bahía de Santiago; al E de la bahía, la sierra de la Gran Piedra (1214 m), entre Santiago y Guantánamo, de fuerte pendiente y origen de los ríos Daiquirí y Baconao: desde sus cumbres se domina con la vista el conjunto panorámico de la ciudad de Santiago de Cuba y su amplia bahía.
Las vértebras interrumpidas del símil están representadas por llanuras o pequeños relieves que rompen la continuidad de las prominencias descritas o las rodean en sus bordes litorales. En el mismo sentido NO-SE se trataría de las llanuras Ondulada del N y Aluvial del S, que rodean a la cordillera de Guaniguanico, destacando la elevación de los Órganos; más al E, entre Guaniguanico y Santa Clara, las pequeñas estribaciones de La Habana-Matanzas y Bejucal-Madruga-Coliseo, junto a la llanura cárstica meridional y de Colón, que las envuelve por el S, y la gran llanura de Zapata, que desde el interior hasta la península del mismo nombre constituye la mayor ciénaga marísmeña de Cuba.
En el itinerario hacia el SE, continúan las llanuras del N y S, que rodean las alturas de Santa Clara y Sancti Spiritus; llanuras del N de las Villas y de Júcaro-Morón, que preceden a las elevaciones que desde Camagüey se prolongan
hasta el macizo de Baracoa y Sierra Maestra. Se trata de restos arrasados que trazan el eje vertebral poco elevado de Carnagüey-Las Tunas-Holguin, hasta enlazar con el relieve meridional de Cuba. Acompaña a estas elevaciones la
gran depresión de la cuenca del Cauto y sus afluentes. Todo este conjunto continental tiene su final en las costas. Desde este punto de vista, Cuba se asienta sobre una vasta plataforma continental de muy escasa profundidad, de ahi sus golfos, bahías, ensenadas, archipiélagos, cayos, arrecifes coralinas y aguas transparentes. Sin embargo, existe un claro contraste entre la costa norte, de plataforma estrecha, y la sur, cuyo frente, excepto el de Sierra Maestra y macizo de Baracoa, es de poca profundidad y gran amplitud.
Cuba tiene un clima, de contrastes. Los rasgos climáticos de Cuba están determinados por su localización al borde del trópico de Cáncer, su insularidad, su forma alargada de E a O, y su proximidad a los centros de acción norteamericano y nordatlántico. La influencia marina y su situación intertropical permiten deducir un clima homogéneo desde el punto de vista térmico, sin grandes contrastes entre invierno y verano. La temperatura media anual en Cuba es de unos 25º C, la media de las máximas de unos 28 y la media de las mínimas de unos 21. En sentido térmico no es apropiado hablar de invierno o verano, aunque algunos puntos de la isla situados al N sufren la consecuencia de los llamados nortes, masas de aire frío que llegan a las costas septentrionales de noviembre a abril, a través de un frente frío procedente de Estados Unidos. Algunos años las temperaturas de Pinar del Río, La Habana o Matanzas pueden bajar hasta llegar a 1 C; sin embargo, 10 frecuente es que por este viento frío descienda la temperatura del N hasta los 13 ó 16 C. En cuanto a la precipitación, la media anual oscila en torno a los 1400 mm; sin embargo, es la que marca las estaciones y los mayores contrastes entre los distintos puntos de Cuba. El período comprendido entre diciembre y abril,mayo es seco, por 10 que los españoles lo llamaron verano. El resto del año, de mayo a noviembre (excepto un breve descenso en julio agosto), más húmedo, recibe el nombre de invierno, por lo que en Cuba no coincide la situación astronómica con la denominación estaciona!. La humedad relativa del aire en Cuba es en general alta, debido a la evaporación de aguas cálidas, y las lluvias se producen a consecuencia de los vientos alisios del NE. Las mayores cantidades las registra la vertiente de barlovento de la sierra Maestra y, en general, las vertientes septentrionales de los relieves en Cuba. Desde el punto de vista meteorológico, las mayores perturbaciones en Cuba son los huracanes. Se desarrollan en la estación húmeda, de junio a noviembre, especialmente en septiembre y octubre, y sus efectos, cuando alcanzan la máxima intensidad, son devastadores para las infraestructuras. viviendas y cosechas. Ríos, grutas y ciénagas. La proximidad de las costas, lo poco marcado del relieve, la roca caliza en la litología y un clima tropical con estación seca, caracterizan el sistema cubano de aguas continentales, en las que se cuentan 563 cuencas fluviales, algunas de ellas subterráneas. Los ríos son, en general, cortos e irregulares por el régimen pluviométrico y por la permeabilidad del suelo. Las vertientes de barlovento, al recoger la máxima lluvia, originan también los ríos más caudalosos; sin embargo, si se consideran las vertientes norte y sur de la isla separadas por la columna vertebral del relieve, los ríos surcan la isla generalmente de S a N los de la vertiente septentrional, más cortos, y de N a S los de la vertiente meridional, más largos por la mayor amplitud de las llanuras del sur. De entre todos destaca el Cauto, en la vertiente meridional, cuyos 370 km de recorrido, desde El Cobre en Sierra Maestra hasta el golfo de Guacanayabo , son navegables en su curso bajo: es el más largo de los ríos cubanos, y a él se unen afluentes tan importantes como el Salado y el Bayamo. Otros ríos destacados en Cuba son el Toa, el Sagua la Grande, el Zaza y el Jatibonico del Sur. La permeabilidad caliza produce abundantes simas, grutas y cursos subterráneos que aparecen y desaparecen en las llanuras cubanas; nombres como los de Cuyaguateje, Guaso, Moa o Cuzco son protagonistas de formas fantasmagóricas en las grutas y realzan la belleza de los parajes con la frondosidad de manantiales y sumideros. Finalmente, si Cuba no destaca por sus lagos y lagunas, algunas de éstas sí tienen cierta consideración, como la de Leche (67,07 km): pero sobre todo son conocidas sus extensiones marismeñas, las ciénagas, de las que sobresale la de la península de Zapata, al S de Matanzas, en cuya laguna interior, del Tesoro, se ha reconstruido una aldea taína denominada Guamá, convertida en un moderno alojamiento turístico. Vegetación. Cuba posee una rica flora en cuanto a la diversidad de especies, la más rica de las Antillas, pero su masa vegetal ha sido fuertemente alterada por el hombre. Tanto las descripciones de Cristóbal Colón como las de fray Bartolomé de las Casas. o Humboldt más tarde, coinciden en considerar a Cuba como un auténtico paraíso verde. Por otro lado. los lingüistas han podido determinar que el término sabana es anterior a la llegada de los españoles. Incluso se hace derivar de él, por deformación, el topónimo La Habana. Por tanto, a la llegada de los españoles el bosque no ocupaba más del 60% de la isla de Cuba, quedando el resto destinado a sabanas y ciénagas. A mediados del s. XIX el bosque sólo ocupaba ya la cuarta parte del territorio, y en la primera mitad del xx no superaba el 12 %. Las rozas para pastos y cultivo de caña. y la extracción de maderas ricas como la caoba, habían sido los principales protagonistas de la deforestación. Se suele dividir a las sabanas en tres grandes grupos: las arcillosas, más fértiles y útiles para el cultivo de la caña, y que sostienen diversas especies de palma, como la palma cana (Sabal florida) .. las arenosas, mucho más estériles y poco aprovechadas, que tienen sobre todo pinos y palmas barrigonas; y las de serpentina, que mantienen al tibisí, la jata y el yarey. Las zonas pantanosas y  ciénagas en Cuba, tienen vegetación de marisma: los manglares, con mangle rojo, prieto y patabán; los yanales, más al interior, dominados por la vana, junto a las desembocaduras fluviales; y los juracales en el interior, cuya especie dominante, el júcaro , es con­sistente e indestructible y se usa para las infraestructuras ferroviarias y portuarias.
CUBA - GEOGRAFIA HUMANA A la llegada de los españoles la isla de cuba estaba poblada por ciboneyes y tainos. Este sustrato indígena desapareció, víctima de las enfermedades y del trabajo forzado, a mediados del s. XVI. Con su desaparición se inicia en Cuba lo que va a ser el motor de su comportamiento demográfico: las corrientes inmigratorias, forzosas y voluntarias. La inmigración blanca de españoles fue la primera y comenzó en el momento de la conquista. Desaparecida la mano de obra indígena, apoyados en reales permisos de Carlos I, comenzaron a traer amerindios de las islas y tierras circundantes, pueblos con los que se incrementó el mestizaje. Tras un largo período con poca ocupación de la isla, fue sobre todo tras la independencia de las colonias españolas a principios del s. XIX cuando Cuba, como el enclave principal que España conservaba en América, comenzó su auge. A partir de entonces. la población de criollos y españoles se vio pronto necesitada de brazos para las explotaciones de caña de azúcar. Se inicia la importación de esclavos africanos. En 1811 los blancos eran el 46%, y en 1841, fecha de la mínima proporción blanca en la isla, el 42 %, lo que permite deducir el intenso comercio negrero, más de un millón de esclavos en tres siglos. Son estas migraciones las que explican que desde el primer censo oficial, el de 1774, hasta el de 1899, primer censo tras la independencia, la población pasase de 171620 habitantes (2 h/km ) a 1573000 (14 h/km ).
El s. XX, hasta la revolución castrista (1959), tuvo en Cuba dos períodos marcados, como en todo el mundo, por la crisis de 1929. Durante el primer tercio el auge económico impulsó la inmigración de europeos, que superaron el millón de personas, de las que el 70 % eran españoles, lo que explica que hoy los blancos representen la mayoría de la población en Cuba. En el segundo tercio se frena la inmigración, pero se acelera el crecimiento vegetativo por la reducción de la mortalidad (con los avances de la medicina tras la II Guerra Mundial). En 1959 Cuba tenía casi 7000000 de habitantes, de los cuales la mitad vivían en núcleos menores de 2000 habitantes, y se había iniciado ya el éxodo rural y el crecimiento de las grandes ciudades, sobre todo La Habana y Santiago de Cuba.
La segunda mitad del s. xx trajo cambios notables en el comportamiento demográfico de Cuba. Cabe destacar tres aspectos que caracterizan a este último período desde 1960 hasta la actualidad: el paso del baby boom, período muy natalista, a un intenso control de la natalidad a partir de los años 70, la sustitución de la histórica corriente inmigratoria por otra ernigrator!a, y la aceleración del éxodo rural, con una clara concentración urbana de la población. A una altísima natalidad en los años precedentes e inmediatamente posteriores a la revolución de 1959, sigue un drástico control. El descenso de nacimientos en Cuba queda compensado en el crecimiento vegetativo de la población en cuba tanto con la reducción de la mortalidad general como, sobre todo, de la mortalidad infantil, cuyo rápido descenso se explica por la especial atención que reciben la medicina social y la atención higiénico-sanitaria, lo que queda reflejado en la alta esperanza de vida al nacer en Cuba. Todos estos cambios de comportamiento se traducen en la estructura por edades, reduciéndose el número de niños y alargándose el de viejos, aunque sin llegar en ningún caso todavía a los valores europeos.
En cuanto al cambio migratorio, al freno de la inmigración tras la II Guerra Mundial por la mecanización del campo, se añade la salida de ciudadanos norteamericanos y cubanos con elevados recursos, en los años inmediatamente posteriores a la toma del poder en 1959 por parte de Castro. La salida de exiliados políticos de Cuba es máxima en los años 60 hasta 1970, en que el saldo migratorio negativo oscila en total en torno a 500000 personas. Unas durísimas condiciones para la salida de Cuba van frenando la emigración legal y se dan cada vez con más frecuencia las fugas ilegales, que a través del estrecho de la Florida y por los medios más diversos alcanzan las costas de Estados Unidos. Estos aspectos han desacelerado el crecimiento vegetativo de Cuba desde 1960, muy especialmente en los años 90, en los que ya apenas no se alcanza siquiera el 1 % anual.
Respecto a la movilidad espacial, la década de los 60 aceleró la despoblación del campo y la acumulación de la población en ciudades. Tras la revolución castrista, las ciudades de Cuba fueron ocupadas por miles de campesinos que abandonaban las aldeas y bohíos. A ello se unía la necesidad del nuevo régimen de una gran maquinaria burocrática que incrementaba los servicios urbanos. Las ciudades en Cuba comenzaron entonces a crecer rápidamente, pero sobre todo La Habana y Santiago de Cuba, que entre ambas acogen la cuarta parte de la población de Cuba. En el caso de Cuba, a diferencia de otros países latinoamericanos de mayor concentración urbana. el reparto de la economía azucarera y tabaquera por los distintos ámbitos territoriales ha permitido distribuir la población en ciudades medias, diseminadas por toda la isla de Cuba.
El idioma en todo el país es el español (o castellano), y la religión con más adeptos, la católica unos 4,5 millones a mediados de la década de los 90, pero hay también pequeñas minorías protestantes.
En lo socioeconómico destaca en Cuba la ocupación de más de la mitad de la población activa en los servicios; la minería, industria y construcción emplean un tercio de la población activa; y las tareas agropecuarias y pesqueras acogen al resto. La mujer se ha incorporado masivamente al trabajo. En lo cultural en Cuba, es de destacar  las tasas de analfabetismo de Cuba son de las más bajas de toda Latinoamérica y que casi toda la población menor de 17 años está escolarizada.
Organización política en Cuba. La Constitución vigente en Cuba desde el 15 de febrero de 1976 define al estado cubano como un estado socialista cuyo poder supremo reside en la Asamblea Nacional del Poder Popular, parlamento unícameral compuesto por 589 diputados, elegidos todos ellos por voto popular directo (desde 1993) para un mandato de cinco años. La Asamblea Nacional, única con potestad para dictar leyes, elige de entre sus miembros a 31 para formar el Consejo de Estado, cuyo presidente aúna las funciones de jefe del Estado y del Gobierno; éste propone los miembros del Consejo de Ministros, que son nombrados por la Asamblea. El poder judicial en Cuba corresponde al Tribunal Supremo Popular, a cuyo cargo están los tribunales de menor rango, hasta los municipales. Toda esta estructura está regida por el único partido existente, el Partido Comunista de Cuba (PCC), «la fuerza dirigente superior de la sociedad y el estado» (art. 5 de la Constitución), de tal forma que las libertades individuales y las leyes no pueden ejercerse «contra la existencia y los fines del estado socialista»; el PCC designaba (hasta 1992) las candidaturas para la Asamblea Nacional a partir de las municipales y provinciales.
La Constitución de 1976 de Cuba remodeló el territorio, anulando la tradicional (desde 1878) organización colonial española en seis provincias (Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Las Villas, Camagüey y Oriente) y disponiendo 14 provincias y 169 municipios, de los que uno, Isla de la Juventud, o se encuadra en ninguna de ellas, sino que depende directamente del poder central.
CUBA - GEOGRAFÍA ECONÓM[CA
La economía cubana de finales del s. xx sólo puede entenderse como resultado de un proceso en el que intervienen los siguientes factores: primero, continúa siendo Cuba un país dependiente de la producción de azúcar; segundo, a partir de 1959 el régimen llevó a cabo la colectivización de las tierras y una planificación centralizada de la economía general; tercero, como reacción, Estados Unidos impuso un férreo bloqueo económico y se produjo la emigración de técnicos cualificados; cuarto, la pérdida de tan próximo y próspero mercado obligó a Fidel Castro a mantener relaciones con países mucho más alejados, sobre todo los de la órbita entonces comunista (europea, en general, y soviética, en particular), con el apoyo decidido que prestaban a su régimen mediante transacciones ventajosas y asesoramiento técnico, pero con los inconvenientes de la falta de diversificación comercial, la larga distancia que encarece los fletes y las graves crisis de desabastecimiento que sufre Cuba; quinto, el pleno empleo como eje central de la política social castrista dio lugar a una baja productividad. Por último, el cambio político que tuvo lugar en 1989-91 en la antigua URSS y en los países del Este europeo, a cuya apertura al modelo occidental de producción no se sumó Castro, aumentaron dramáticamente los problemas de desabastecimiento en Cuba, con muy serias repercusiones en la población y la economía general. En efecto, mientras existió, la URSS suministraba a Cuba el petróleo que necesitaba a unos precios muy por debajo de los del mercado internacional, y le compraba el azúcar a precios, en cambio, claramente por encima de los del mismo mercado.
Actividades agropecuarlas en Cuba. El sector agropesquero sigue siendo el gran soporte de la economía de Cuba. Con él se busca el abastecimiento alimentario y él proporciona la materia prima de las principales industrias de cuba. Cuando Castro se hizo con el poder en 1959, Cuba padecía dos males endémicos que caracterizan a todo período colonial: el monocultivo de la caña de azúcar y la infraexplotación latifundista de grandes extensiones de terreno cuyos propietarios dirigían los negocios desde La Habana o desde Estados Unidos. En cuanto a la caña de azúcar, introducida en Cuba en el s. XVI, es sobre todo a partir de la independencia de España, en 1898, cuando los cañaverales alcanzan su máxima extensión. El ingenio, base estructural de la economía azucarera de los ss. XVIII y XIX, desde la plantación a la zafra, incluida la vivienda, fue transformado por la Revolución Industrial en el central, como una macrounidad de producción que acrecentaría aún más el peso del monocultivo azucarero. En 1959 Cuba era un inmenso cañaveral salpicado de centrales. En cuanto a las explotaciones agrarias, tras la revolución castrista se dictaron leyes de expropiación de los latifundios.
Algunas de las metas propuestas por la revolución en Cuba se alcanzaron, tales como el incremento de la producción de azúcar y la reducción de la superficie dedicada a su cultivo: se ha pasado, de menos de cinco millones de toneladas antes de 1959, a 8,5 millones en 1970 o a más de siete millones en la actualidad; y de casi tres millones de hectáreas dedicadas a la caña en régimen extensivo antes de 1959, a menos de millón y medio intensivas hoy; sin embargo, ha disminuido en Cuba el rendimiento azúcar/caña, debido sobre todo a la prolongación de las zafras, que de menos de 100 días/año han pasado a 150, con 10 que el último guarapo es siempre más pobre en sacarosa. Asimismo, se ha conseguido en Cuba diversificar la producción agropecuaria con importantes superficies dedicadas a arroz, leguminosas, cítricos, bananas, frutos tropicales, hortalizas y plantas textiles, además de los otros cultivos clásicos de Cuba, tabaco, café y cacao. No obstante, el azúcar continúa representando más de las tres cuartas partes del valor total de las exportaciones de Cuba, si bien sólo se consigue refinar en el mismo poco más de la décima parte de la producción.
El tabaco es el otro cultivo por el que Cuba es conocida internacionalmente. Si el cultivo del azúcar se extendió por todo Cuba a partir del área de La Habana, el tabaco tiene su origen en la antigua región de Vuelta Abajo (actualmente, Pinar del Río) y, en menor medida, en Vuelta Arriba (Las Villas y Camagüey). El espacio preferente para este cultivo son las vegas de los ríos, de ahí que el tabaco esté relacionado con los vegueros, nombre tradicional que reciben quienes se dedican a este cultivo. El resto de las producciones en Cuba tienden al auto abastecimiento, sobre todo el arroz y los fréjoles, sin llegar a conseguirlo; aumenta considerablemente la producción de frutas tropicales y cítricos, de los que ya se exportan naranjas; el café auto abastece la demanda interna; la patata continúa aumentando superficie y producción, mientras que yuca, ñame y malanga pierden progresivamente el papel tradicional que tuvieron. La ganadería vacuna en Cuba  se ha racionalizado, seleccionado las razas e incrementado la producción de carne y leche. Aumenta el número de porcinos y gallinas, intentando un mejor abastecimiento a la población de Cuba en carne, leche y huevos, aunque la alimentación sigue constituyendo uno de los capítulos más sufridos por la población, pese a la importación.
Es preciso resaltar en Cuba, dos hechos decisivos de la modificación general de la estructura agraria en Cuba: uno, la reubicación de la población campesina, que ha ido abandonando los bohíos, asentándose en poblados construidos en granjas estatales o incluso en las ciudades, aunque se ven obligados a un desplazamiento cotidiano y a sufrir graves carencias de vivienda. El hecho en Cuba, la mecanización y la fertilización del campo. Ha crecido el número de centrales, cosechadoras para la zafra (combinadas), tractores y consumo de fertilizantes compuestos.
La pesca en Cuba, en otro orden, permite completar la dieta de los cubanos. De las ricas aguas que rodean a Cuba se obtiene una abundante cantidad de pescado, incluso para la exportación. La flota pesquera en Cuba se ha renovado, modernizado y aumentado (en parte con capital español). Los alicientes del autoabastecimiento, la exportación y ahora la demanda turística, han llevado a esta renovación, en una actividad en la que no sólo destaca la cantidad pescada, sino, sobre todo, el valor de las especies, las más cotizadas en el mundo: langosta, merluza, gamba, atún, cherna, tiburón, aguja, etc.
Industria. La estructura industrial de Cuba está marcada por su larga tradición colonial y como tal es un sector con escaso desarrollo. Tras la nacionalización de los sectores industriales claves, se pusieron en marcha planes quinquenales, que comenzaron en 1961. Se pretendía consolidar una industria en Cuba capaz de tender en un primer momento al autoabastecimiento y más tarde a la exportación; se financiaría este despegue industrial de Cuba con los beneficios obtenidos al incrementar la producción azucarera. La alta dependencia energética de Cuba del exterior llevó a frenar parte de los primeros proyectos y a centrar la atención en el desarrollo azucarero, en la producción de energía eléctrica y en .a extracción de minerales y petróleo. De esta forma se intensificó la producción de azúcar, se construyeron más centrales y se modernizaron los existentes, y se reforzó el refino con grandes refinerías de las que destacan las de La Habana. Matanzas, Camagüey y Santiago de Cuba, donde además de azúcar se obtienen derivados, base a su vez de otras tantas industrias: ron, alcohol, bagazo, ceras, etc. Existen centrales termoeléctricas alimentadas con derivados del petróleo en La Habana, Mariel, Nuevitas, Campechuela y Santiago de Cuba, desde las que se distribuye la energía a todo el país; se proyectaron dos centrales nucleares en Cienfuegos y Holguin, la primera de las cuales, ya terminada, no ha entrado en funcionamiento por las precauciones que impuso el accidente soviético de Chernobil. La gran mayoría del petróleo en Cuba es importado; sin embargo, existen extracciones petrolíferas en la costa norte de la províncía de Matanzas, donde se obtiene sobre todo gas natural. y en el interior en Motembo y Jatibonico, donde se producen más naftas y asfaltos; el refino de petróleo importado se realiza en La Habana, Santiago de Cuba, y Cienfuegos, , el del cubano, en Cabaiguán. Se extrae mineral para la obtención de níquel, cromo y cobalto en la sierra del Cristal, tratado en las plantas de Mooa, Nícaro, Las Camariocas y Punta Gorda; cobre en Matahambre y sierra del Cobre, procesado para la exportación del concentrado y obtención de ácido sulfúrico en Santiago de Cuba, Mella, La Habana, Matanzas, Cienfuezos, Nícaro y Sagua la Grande, algunos de ellos centros importantes para la industria química básica y de transformación (abonos, farmacia, detergentes), junto con Nuevitas y Pinar del Río; hierro en Mayarí, Nícaro y Moa, base de la siderurgia de la bahía de Nipe, Moa, La Habana, Cotorro, Santiago de Cuba y Santa Clara, toda ella con graves dificultades por la escasez de carbón, pero a la que se debe una producción de acero que es base de partida para tuberías, alambres y piezas de maquinaria. Cuba extrae otros minerales metalíferos y no metalíferos, pero en cantidades y trascendencia menor; de entre ellos destacan el oro y los derivados de la caliza y su metamorfismo, como el mármol; la caliza es la materia prima del cemento producido en Artemisa, Nuevitas, Mariel, Siguaney y Santiago de Cuba.
Además de estas industrias matrices, Cuba cuenta con otras como la del tabaco, tradicional y fuente importante de divisas por exportación, localizada en su mayor parte en las provincias de Pinar del Río, Matanzas y Ciudad de La
Habana; la textil, que produce tejidos de algodón, fibra sintética, envases para el azúcar y cordelería de henequén, y situada en La Habana, Bauta, Güines, Alquízar, Matanzas, Santa Clara, Manzanilla y Santiago de Cuba; la del calzado, en La Habana, Matanzas, Remedios y Manzanilla; la del mueble, en La Habana, Camagüey y Batabanó; la del papel, en Matanzas, Sancti Spíritus y Trinidad; y la agroalimentaria, distribuida por todo el territorio cubano y productora de los bienes de consumo de primera necesidad (lácteos, conservas, harinas, pastas, aceites), que se basa en gran parte en la importación de materias primas. En el panorama actual de la industria de Cuba se siguen reproduciendo muchos de los problemas de los que se partía en los primeros planes quinquenales: dependencia excesiva de la producción azucarera para financiar el desarrollo y problemas de abastecimiento por el bloqueo por parte de Estados Unidos, problemas muy agravados desde 1989 por el cambio político y económico que tuvo lugar en la antigua Unión Soviética y los entonces aliados de ésta en el Este europeo, y el excesivo control central, cuya burocracia es muchas veces causa de la falta de dinamismo de los proyectos y de su freno. Transportes. En 1837 comenzó a funcionar la línea férrea La Habana-Bejucal-Güines y con ella comenzaba el desarrollo del ferrocarril, que poco después recorrería la isla al mismo ritmo que los cañaverales se extendían por toda ella. Cuando terminaba el s. XIX, el ferrocarril se había instalado desde Pinar del Río hasta Santa Clara, y en 1902 ya llegaba a Santiago de Cuba. A la línea central se fueron uniendo ramales que conectaban los núcleos de población y, sobre todo, los centrales azucareros. Quedan sin conexión los puntos de menor interés económico, especialmente las accidentadas tierras del SE en torno a Sierra Maestra y el macizo de Baracoa , por su compleja topografía. La carretera principal es la central, Pinar del Río-Guantánamo, iniciada en 1930, que atraviesa la isla en sentido longitudinal, pasando por las principales ciudades del interior. Está desdoblada con tres vías por sentido desde Pinar del Río hasta Santa Clara. Existen ramificaciones a las principales ciudades de Cuba y a los núcleos turísticos de la costa. Recientemente se han asfaltado varias vías de acceso a esta carretera desde los núcleos colindantes, y se han completado muchos accesos a fincas y núcleos incomunicados, especialmente en el S. Se ha unido Santiago de Cuba con Baracoa, la ciudad peor comunicada por tierra de toda la isla. Más problemático es el parque automovilístico. El bloqueo y la austeridad de Cuba condujeron a una reducción del número de automóviles. En la actualidad los servicios públicos están atendidos con autobuses y automóviles procedentes del E de Europa, a los que en los últimos años se unen los procedentes de la UE para servicio de los turistas. Aún siguen viéndose con mucha frecuencia los viejos coches americanos de los años 50. Cuba dispone de aeródromos en todo el territorio nacional. Destacan el aeropuerto internacional de La Habana, José Mara, y los de Santiago de Cuba, Varadero, Camagüey e isla de la Juventud. La flota mercante y la red portuaria completan el panorama de los transportes. No sólo han crecido las toneladas de registro bruto de sus buques mercantes, sino que se han modernizado y adaptado las infraestructuras portuarias, especialmente las tradicionales de La Habana y Santiago de Cuba, a las que se unen las de aquellas ciudades en donde se ha ido localizando la industria pesada, como Mariel, Matanzas, Cárdenas, Cienfuegos, Casilda, Nuevitas, Baracoa y Guantánamo. Comercio exterior y turismo. Las grandes dificultades de la economía en Cuba están en que sus necesidades de importación para el desarrollo son mucho mayores que lo que ofrece para la exportación. Prácticamente lo único que ofrece es azúcar y tabaco, mientras que debe importar todo lo demás, por lo que la balanza comercial resulta muy deficitaria y su deuda externa se ha ido acrecentando. El mayor contrapunto a ese déficit de Cuba en la década de los 90 era el turismo. En la de 1980 Cuba había dado un giro en su política turística, abriéndose hacia el exterior para captar visitantes. Creó una agencia estatal de turismo, Cubatur, para los contactos internacionales y procedió de forma rápida a adaptar las infraestructuras, incluso con capital extranjero especialmente español, a la demanda del creciente número de turistas.
CUBA - DESARROLLO CULTURAL
Dadas las indudables interrelaciones y paralelismos que se advierten en el desarrollo cultural de los países hispanoamericanos, nos ha parecido oportuno tratar los diferentes aspectos de la vida cultural de Cuba con artículos globales, donde, además de dedicar atención particular a cada país, se le inserta en ese gran ámbito histórico y geográfico que llamamos Hispanoamérica.
CUBA - HISTORIA
La isla de Cuba fue descubierta por Colón en su primer viaje (27 octubre 1492). Los indígenas la daban el nombre de Cobba, pero Colón la bautizó con el de Juana en honor al príncipe Juan de Castilla. Recorrió el descubridor su costa septentrional de E a O y estimó haber alcanzado tierra firme contra las aseveraciones de los indios y del gran cartógrafo Juan de la Cosa. Mantuvo Colón esta idea de la no insularidad hasta que en el segundo viaje tuvo ocasión de explorar la costa S de la isla durante la primavera de 1494. Tras un viaje a Jamaica volvió a explorar las costas de Cuba desde el 18 de mayo hasta finales de septiembre. En el cuarto viaje visitó el archipielago de los Jardines de la Reina. En 1508 llegó a Cuba Sebastián Ocampo y al año siguiente se nombró gobernador general de las Indias a Diego Colón, quien encargó de su conquista al adelantado Diego Ve1ázquez. Éste, acompañado de 300 hombres, desembarcó en la primavera de 1511 en el puerto de las Palmas, en la costa oriental de Cuba, donde los indios siboneves, dirigidos por el cacique haitiano Hatuey, resistieron varios meses, aprovechando las montañas del territorio. Pánfilo de Narváez, acompañado por fray Bartolomé de las Casas, logró atravesar la isla de Cuba hasta La Habana, aunque estuvo a punto de sucumbir en Bayamo al caer 7000 indios sobre sus fuerzas. Para evitar una sorpresa semejante a la de Bayarno,los españoles en Camagüey hicieron la terrible matanza del Bonao, descrita por el P. Las Casas, ferviente defensor de los indios, con lo que la isla quedó totalmente dominada. Colonización de Cuba.  En 1512 fundó Velázquez la ciudad de Baracoa, a la que siguieron Bayarno, Sancti Spírirus, Santiago de Cuba, Puerto Príncipe (Camagüey), Matanzas y San Cristóbal de La Habana. En 1518 se fundó el obispado de la Asunción de Baracoa, trasladado en 1523 a Santiago de Cuba. Al año siguiente, en 1524, murió el glorioso conquistador de Cuba, Diego Velázquez, para quien Las Casas tan severo con los españoles no tiene sino alabanzas. Gobernadores famosos de Cuba fueron también Manuel de Rojas, sucesor de Velázquez, Hernando de Soto (1538), conquistador de La Florida, y Gonzalo Pérez de Angulema (1549), que trasladó la capitalidad a Santiago.
El descubrimiento y conquista de México por el primer alcalde de Santiago, Hernán Cortés, produjo una alarmante emigración y, para evitar que Cuba se despoblara, el Consejo de Indias propuso en 1551 la conveniencia de llevar labradores, autorizándoles a introducir esclavos negros. Durante el reinado de Felipe II sufrió la isla graves y numerosos ataques de los corsarios; para preservar a La Habana, el famoso ingeniero Juan Bautista Antonelli levantó y artilló los famosos castillos de la Punta y el Morro, especialmente destinados a defender la ciudad. En esta época, el pirata francés Philibert Ogeron cautivó en su propia diócesis al obispo de Santiago, a quien rescataron por sorpresa los colonos de Bavamo. En 1667, el francés Francois l Olonnais asaltó San Juan de los Remedios y pasó a cuchillo a toda la población. Santiago de Cuba sufrió en 1690 ataques de los filibusteros y el inglés Morgan se apoderó de Puerto Príncipe, obteniendo rescate. España concedió a los ingleses el derecho, llamado de «asiento», de importar hasta un 5 % de las mercaderías, derecho que se convirtió en un pretexto para el contrabando de los ingleses, pues el barco de asiento se hacía acompañar de otros a los que transbordaba sus mercancías. Este abuso impuso el derecho de visitar los barcos autorizados y confiscar las mercancías fuera de registro, con sanciones para los contrabandistas como, en alguna ocasión, cortarles las orejas. Lo que a su vez dio lugar a una respuesta inglesa en lo que se llamó la «Guerra del Asiento» o «Guerra de la Oreja de Jenkins», durante la cual el almirante Vernon desembarcó en la isla (1742) y ocupó la bahía de Guantánamo, fundando los ingleses la ciudad de Cumberland, que ocuparon unos meses.
Veinte años después (agosto 1762), una flota mandada por el almirante Pocok, con 32 navíos de guerra, 200 de transporte y 20000 soldados mandados por el duque Albermarle, atacó La Habana y rindió la ciudad; pero por la Paz de París (1763) los ingleses abandonaron Cuba a cambio de La Florida.
La población creció durante el s. XVIII y principios del XIX debido a la inmigración. Cuando Inglaterra ocupó Jamaica en 1655-70, muchos miles de criollos jamaicanos pasaron a Cuba; lo propio sucedió cuando la conquista francesa de Haití, y después cuando se cedió a Francia Santo Domingo. Durante las guerras raciales de esta isla (1790-1810) miles de franceses emigraron a Cuba, donde desrrollaron hermosos cafetales.
Lucha por la independencia de Cuba. Las guerras de la independencia cubana ocupan casi todo el s. XIX con breves intervalos de paz. El primer movimiento se registra en 1812, cuando se produce un levantamiento de los negros contra los cubanos y españoles de raza blanca, a imitación de los esclavos negros sublevados en Haití. El movimiento fue sofocado y ahorcados sus dirigentes.
La influencia de la independencia de América del Sur no tardó en hacerse sentir. De 1834 a 1844 hubo una relativa calma y tranquilidad política, pero bajo el mando del capitán general O Donell, en julio de 1844, se ejecutó al poeta Gabriel de la Concepción Valdés, mulato muy popular en Cuba. Apoyado por Estados Unidos, el venezolano Narciso López realizó una expedición en 1850 y logró apoderarse del puerto de Cárdenas, aunque fue inmediatamente obligado a reembarcar. De esta época datan la bandera y el escudo cubanos, adoptados más tarde por la República al crearse el estado independiente.
Entre 1850 y 1851 se levantaron grupos independentistas en Camagüey; Narciso López, en una segunda expedición, desembarcó en Bahía Honda, pero, derrotadas sus partidas y apresado, fue ejecutado en La Habana en septiembre de 1851. En la lucha murió el general español Manuel Ena. El general Serrano, más tarde duque de la Torre, impulsó un partido reformista y democrático que comprendiese a criollos y europeos, con lo que la paz se mantuvo hasta 1866. Al cesar Serrano en el mando, el 10 de octubre de 1868 dio Carlos Manuel Céspedes el «grito de Yara» en pro de la independencia en su ingenio azucarero de Demajagua. De este modo comenzó la Guerra de los Diez Años. El mismo mes de octubre tomaron los cubanos Bayamo , que capituló, y en febrero de 1869 reunieron en Guaimaro una Asamblea constituyente, proclamaron la República Cubana y crearon autoridades políticas y mandos militares. En la guerra de guerrillas y emboscadas destacaron como jefes militares, además de Céspedes, Máximo Gómez y Antonio Maceo. Los españoles opusieron a las guerrillas cubanas las de los «voluntarios», lo que hizo la guerra cruel y despiadada. Pero el cansancio y la división entre los sublevados hizo perder el mando a Céspedes y precipitó un acuerdo con el capitán general Martínez Campos el 10 de febrero de 1878, Convenio o Paz de Zanjón que aplicó la amnistía y todas las reformas emprendidas en Puerto Rico por la 1 República Española.
En 1817 se suprimió la trata de esclavos en Cuba, que siguió clandestina, y en 1835 se practicó el registro de los barcos sospechosos de negreros. En 1870 se declaró libres a todos los hijos de negros esclavos desde la fecha de la Revolución Española (1868) y a los mayores de 60 años. En 1880 se Desembarco de las tropas estadounidenses en Guantánamo en 1898, durante la Guerra Hispano-Norteamericana (grabado de la época). aplicó en Cuba la ley dictada en 1872 para Puerto Rico, con la supresión de la esclavitud en cuatro meses, pero con indemnización a los amos, que mantenían además el derecho a un contrato de privilegio con sus libertas por un período de tres años. Pero las reformas administrativas no condujeron a la autonomía que solicitaban quienes aún preferían la unión con España, y los patriotas cubanos, apoyados por Estados U nidos, realizaron expediciones entre 1883 y 1885. En España se rechazó en 1893 un programa de autonomía propuesto por Maura, dimitió el gobierno de Montera Ríos y los autonomistas cubanos optaron por la independencia total; en Baire, el 5 de febrero de 1895, se dio el grito de independencia.
Comenzaba la Guerra de Independencia cubana, en la que murieron los principales líderes cubanos (J.Marti, A. Maceo) y que desembocó, tras la explosión en La Habana del acorazado estadounidense Maine en 1898, en la Guerra Hispano Norteamericana. Perdida la guerra por España, ésta firmó con Estados Unidos la Paz de París (12 diciembre 1898), sin ningún delegado cubano presente, por la que España cedía a Estados Unidos Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. Cuba había cambiado de dueño.
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